ATAZKT DE INFORMACIÓN

abril 4, 2007

Una charla…diferente

Filed under: CONFERENCIAS — by antena1981 @ 12:08 am

car3.jpg“LA CRÓNICA DE UN DIVO ANUNCIADO”

“Uno de los principales objetivos de cualquier periodista es ver su nombre en una nota o investigación”, fue una de las afirmaciones que hiciera el periodista no titulado Carlos Marín, al visitar las instalaciones de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

El periodista hizo su aparición en el aula, se dirigió al escritorio, observó a la audiencia, frunció las cejas y dijo:“No, no, no, ni me grabes, apaga esa cámara, no tiene caso con tan poca asistencia”, fueron las instrucciones que diera el director del Milenio diario al camarógrafo de la escuela antes de iniciar la exposición.

El operador se limitó a sonreír de manera nerviosa ante la insistencia de Marín. Algunos alumnos se miraron entre si extrañados de ver tanta altanería; otros se limitaron a observar al periodista con una mirada de inquisición.

Empezó a comentar sobre sus múltiples conferencias, donde la asistencia era total. Su comentario no influyó en el rostro de lo periodistas. Al percatarse de esto, el periodista cambio su actitud y aseguró que no le importaba el número de asistentes.

Después de lo anterior, Marín empezó su exposición con una afirmación “si un periodista quiere cumplir con la función de informar, debe hacer a un lado a la persona con sus ideologías e intereses”.

Mientras le construían un cucurucho para depositar las cenizas de su cigarro, Carlos Marín resaltó la importancia en nuestra profesión, de un periodismo de revelación.

El ring, ring de su teléfono celular tuvo la osadía de interrumpir tan interesante charla, el cual Marín no pudo negarse a contestar  ya que según dijo él, se trataba de Julio Scherer Ibarra. Esta interrupción fue bien tomada por el periodista para informarnos de sus mil y tantos números telefónicos, pertenecientes a personajes “importantes”.

Más tarde habló de su paso por algunos periódicos nacionales, los cuales, con su colaboración, resultaban un rotundo éxito, pero casualmente al dejarlos bajaban de calidad sin razón alguna.

Para cerrar con broche de oro, Carlos Marín aseguró que la vanidad es uno de las principales motivaciones de cualquier periodista en su trabajo, “no hay nadie que no busque publicar algo y ver su nombre abajo”.

De esta forma, en medio de aplausos “emotivos”, se despidió de la escasa concurrencia, dejando como recuerdo sobre el escritorio su cucurucho.

Página siguiente »

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.